1.LA CONSOLIDACIÓN DE UN PROCESO (1950 HASTA HOY)
La Segunda Guerra Mundial supuso un gran cambio en la situación laboral de la mujer, ya que fue entonces cuando se empezó a hablar de la mujer como un elemento productivo, pues mientras los hombres peleaban en los frentes, la mujer ocupaba su lugar, de modo que la mujer contribuyo de forma decisiva para el sostenimiento de la sociedad durante la guerra. Una vez terminada la guerra, la mujer no se incorporó a las labores domesticas como sucedía antes, sino que se incorporo al mundo laboral, este hecho supuso que en la familia entrara un sueldo extra. De modo que este hecho favoreció al desarrollo económico en los países industrializados que solo se vería interrumpido por la crisis de 1973/75 y 1980/81, por lo que esto fomento el empleo, el consumo etc., que traerá como consecuencia la creación de un Estado de bienestar.
Estos hechos hicieron que la mujer adquiriera un importante papel en el mundo laboral aumentando el numero de trabajadoras considerablemente. Pero esto no supuso que durante bastantes años hayan sufrido desigualdades respecto al hombre.
Además de los factores antes expuestos hay otros que cabria reseñar:
La inserción de la mujer en el mundo laboral trajo como beneficios más destacables la apertura de puertas de algunas carreras que a la mujer se le habían cerrado con anterioridad condenándola a un papel secundario. Con el fin de la discriminación en la educación, la mujer podía aspirar a trabajos con mayor remuneración.
2.LOS DERECHOS DE LA MUJER TRABAJADORA: DISCRIMINACON O PROTECCIÓN.
La situación de la mujer en el mundo laboral a partir de 1950 es la suma de elementos heredados y de cambios introducidos poco a poco. Con el paso del tiempo, las normas referidas al trabajo de la mujer han ido evolucionando. De manera que la situación en la que vivía la mujer, en la cual la mujer sólo estaba dotada para la maternidad, la lactancia y otras tareas similares, va durar hasta que se firmen algunos acuerdos, se aprueben leyes, se promuevan algunas acciones que favorezcan la situación de la mujer como: la Convención Nē 100 de la OIT (1951) que se recoge en el Artē 119 del tratado
de Roma (1957) que llevaba como lema igual salario a igual trabajo, pero los problemas persistieron hasta los años setenta por lo que se estableció el principio de salario igual a trabajos de valor comparable. En España la Constitución de 1978 establece en el artículo 14 el principio general de no dicriminación, entre otras causas, por razón de sexo. Otro artículo que cabría destacar es el nē 35, que reconoce el derecho al trabajo, a su libre elección y a su remuneración, sin que pueda existir discriminación por razón de sexo. Las normas referentes al trabajo por cuenta ajena de la mujer, se contienen en la Ley del Estatuto de Trabajadores (ET) de 10 de marzo de 1980.
Entre los cambios que han afectado a la mujer durante este período cabe destacar:
1.los relacionados con su estado civil y el reparto de edad.
2. el traslado de efectivos de unas ramas a otras.
3. la evolución de las ocupaciones a tiempo parcial y los contratos temporales.
4.la significación otorgada a la carrera profesional.
Esta evolución de la mujer en el mundo laboral se ha visto interrumpida por la ejecución de los deberes familiares y su desigual reparto entre sexos, con lo que obliga a la mujer a detener su actividad con mayor frecuencia. Hasta el momento las interrupciones habían sido provocadas por el nacimiento de los hijos y el cuidado de estos, aunque en la actualidad a este problema se le añade el cuidado de nuestros mayores debido al envejecimiento de la población.
3.EMPLEO Y DESEMPLEO FEMENINO (Edad de incorporación al trabajo etc.).
Desde 1950 el crecimiento de trabajadores en los países industrializados ha sido acaparado en una mayor medida por las mujeres, lo que ha supuesto que mientras subía las tasas de actividad en las mujeres, se produjese un descenso de esta en el hombre.
Hasta 1960 si nos fijamos en datos relacionados con la edad de trabajadoras, caemos en la cuenta de que la mayoría de las obreras eran solteras y jóvenes. El número de mujeres trabajadoras experimentaba un aumento hasta los veinte años, para luego más tarde descender debido al la prolongación de la enseñanza que provocaría un aumento de trabajadoras de entre 34/35 años.
Las consecuencias de este cambio son: el aumento de trabajadoras de entre 25-54 años, y una aproximación de las tasas de actividad entre las mujeres y los hombres en la población joven.
Algunas de las consecuencias de este cambio se beben a que a partir de la II Guerra Mundial ha descendido la mortalidad infantil y el cuidado de estos (los niños) han corrido a cargo durante el periodo de trabajo de la mujer, por instituciones publicas y demás entes.
Antes de terminar se tendría que tomar en cuenta de la evolución del desempleo, ya que al igual que la cantidad de mujeres ocupadas ha aumentado, también se ha dado un aumento en el número de desempleadas. Hay que decir que durante la década e los sesenta el numero de parados era igual más o menos igual entre ambos sexos, pero que en las décadas sucesivas el desempleo femenino ha ido en aumento. Las razones de este fenómeno hay que buscarla en la formación que tienen las mujeres, lo cual restringe las oportunidades laborales, por su acceso al trabajo más temprano, lo cual explica el mayor paro juvenil, y en las interrupciones que sufre la carrera de la mujer, ya sea por motivos familiares o por la ocupación de empleos inestables o temporales con contratos a tiempo parcial etc.
4. LOS SECTORES ECONÓMICOS OCUPADOS POR LA MUJER
A continuación veremos como se ha ido expandiendo la demanda de mano de obra de un sector a otra. Aquí se verá que tradición social y otros factores van a determinar en cierto modo las preferencias en la ocupación profesional de la mujer como se aprecia en el siguiente gráfico.
En este gráfico se aprecia la perdida masiva de mujeres por parte de la agricultura, un descenso algo más leve en las mujeres que se dedican a la industria y un gran aumento en las mujeres dedicadas a los servicios.
4.1 DEL CAMPO A LA FABRICA.
Las mujeres que habitan en las zonas rurales de las sociedades industrializadas han sufrido las consecuencias de las transformaciones de la producción agrícola. Son las víctimas de la depuración del campo y del éxodo masivo de los suyos. Las mujeres campesinas que a su vez se veían obligadas a emigrar a las zonas industriales se sentían indefensas y con gravísimos problemas de adaptación.
En el ámbito rural, la mujer sufría más aisladamente los fuertes perjuicios de la tradición patriarcal.
Así pues la situación de la mujer en las zonas rurales sufría una doble condición de marginalidad: por un lado como mujer supeditada a las tradiciones patriarcales y por otra parte como campesina que habitaba en las zonas más abandonadas y que sufrían la explotación del as sociedades industriales. Si a esto se le suma la falta de servicios como escuelas y hospitales deja patente el bajo nivel de vida de la situación a la que estaba sometida la mujer.
A menudo cuando se habla de la lucha feminista, se piensa poco en las mujeres del campo, las cuales eran abandonadas a su suerte de regresión cultural, aisladas y sometidas a una fuerte presión social que dificultaba su libertad. La evolución de la mujer en las zonas rurales fue relacionada estrechamente con las reformas agrarias, con la revalorización económica y social del trabajo agrícola y a que se facilitaron las comunicaciones de todo orden con las otras zonas de nuestra sociedad con el fin de que sus vidas se actualizaran y se dignificaran. En la actualidad ese éxodo rural se ha visto representado en que el porcentaje que representa dentro de las mujeres, el cual no llega a un 10%.
Otro sector que ha decaído en los últimos años es el de la industria, que ha pasado de representar en 1970 algo más de la quina parte entre las mujeres a un 17.5%. Una vez dicho esto s no ceñimos al reparto del sector secundario entre los sexos, se observa que las mujeres han representado una quinta parte que ha ido con un leve aumento.
Dentro de las ramas de la industria cabe destacar el alto índice de participación en la industria textil, alimentación etc. También hay casos en los que la demanda a aumentado en los últimos años, como; electricidad, electrónica... ,pero casi siempre ocupando trabajos de tipo manual y no mecanizados. De ahí a que se dé una fuerte segregación. Con la llegada de las nuevas tecnologías la mujer a podido alcanzar trabajos más técnicos y con un grado superior. Pero aún así hubo un gran número de mujeres subordinadas a otros cargos más altos ocupados por hombres.
Con todo lo dicho anteriormente se ve favorecida la situación de discriminación salarial, en las fabricas en las que coexisten mujeres y hombres. Aunque hay otros factores que contribuyen a la desigualdad salarial; como puedan ser las barreras puestas a su promoción, el método de evaluación de empleo, las interrupciones que sufre en su trabajo (como puede ser el embarazo), el alejamiento por parte de las mujeres del horario nocturno, la falta de acumulación de horas extras que suponen un incremento notable en el salario. Aun así desde 1950 el salario de la mujer se ha aproximado al del hombre, aunque en Europa esta una cuarta parte por debajo.
4.2 EL MUNDO DE LOS SERVICIOS.
El sector terciario experimentó una gran expansión a partir de la II Guerra Mundial, que hasta hoy en día se ha convertido en el gran impulsor del empleo femenino. Las mujeres que están trabajando dentro del sector terciario, ya sea en cualquiera de sus ramas
representa tres cuartas partes del total de ocupadas. Y representan un 49´6% aproximadamente del total.
Si se tiene en cuenta la categoría socio- económica, ocurre algo similar que en los otros sectores, ya que el número de mujeres que ocupan altos cargos es muy escaso. Así pues desde este punto de vista se puede explicar la existencia de una clara desventaja para la mujer, ya que estas se encuentran concentradas en cargos de un nivel inferior.
La mayoría de las mujeres ocupadas en este sector posee estudios primarios, aunque cabe destacar que este nivel se ha ido aumentando, dándose mujeres con estudios medios y en alguna ocasión mujeres con estudios universitarios. De este modo, este aumento cultural de la población femenina ha conducido a un ligerísimo aumento de mujeres en categorías socio- económicas que no acaparaban en el pasado.
En lo referido al sector publico y sector privado cabe destacar, en ambos casos la educación y la fuerza individual continúan siendo elementos claves para asignar el puesto de empleo. Desde el punto de vista en las categorías socio- económicas, la situación es peor en el sector privado que en el público, esto es debido a que en las empresas privadas la mujer esta ocupando cargos no cualificados y muy poco cargos cualificados, mientras que en el sector publico hay más mujeres en altos cargos.
Dentro de las mujeres que ostentan niveles educativos elevados están ocupando cargos de tipo: educación, investigación, cultura y sanidad.
La evolución en el empleo se verá dentro de unos años, cuando la equiparación sea mayor y estos estudiantes se conviertan en profesionales se podrá observar el efecto de la elevación del nivel de formación en las mujeres así como la elevación de los cargos que ostentaran en un futuro equiparándose con los hombres.
4.3 LOS EMPLEOS A TIEMPO PARCIAL
Esta modalidad de trabajo se presta durante un número de horas al día, a la semana, al mes etc., el cual debe de ser inferior al período laboral normal. Este tipo de trabajo trae una estrecha vinculación con el sector servicios ya que este contribuye altamente a su demanda. Este tipo de trabajos son empleos en los que se requiere menos cualificación y a su vez son peor pagados y con mayor inestabilidad. Además ofrecen poca protección social, aunque en los últimos años han mejorado las leyes laborales, como los convenios.
En el caso de las mujeres ocupan un tercio del total de las mujeres que trabajan y más de tres cuartos del total de la población.
Dentro de los motivos que llevan a ocupar estos cargos hay una diferencia entre los sexos. Dentro de los hombres cabría diferenciar entre jóvenes y adultos, pues los motivo que llevan a los jóvenes a este tipo de trabajos son como ayuda económica mientras estudian, sin embargo en el caso de los hombres de mayor edad los motivos son diferentes, pues lo utiliza como una transición al retiro.
Sin embargo, las mujeres ocupan estos trabajos en el momento de dar a luz a algún hijo o como reenganche al mundo laboral. Las madres son aquellas que lo ocupan con mayor frecuencia, ya que estos trabajos les quitan menos horas y de este modo pueden cuidar a sus hijos.
5.LAS ESPAÑOLAS Y EL TRABAJO, HOY.
La evolución de la mujer en el trabajo en España no difiere mucho con en el resto de Europa en los últimos 50 años, con algunas excepciones propias de la historia de cada país.
En el caso de España después de la crisis económica de España que sufrió después de la Guerra Civil, la política natalista que se tomo, la ideología del franquismo fueron algunas de las causas con más relevancia, que hicieron que se frenara la evolución de la mujer en el mundo laboral.
En lo referido a la economía, se puede decir que la época de desarrollo iniciada en los años setenta, supuso un aumento de la demanda de mano de obra hecho que ayudo a la incorporación de la mujer al trabajo, en especial al sector terciario, esto vino acompañado de una necesidad de entrada de más dinero a los hogares debido a esa sociedad de bienestar.
En lo referido a las transformaciones sociales, se dan dos puntos de gran relevancia: Por un lado se da el caso de la escasa difusión de los electrodomésticos en España durante la década de los setenta, con lo que a la mujer tenía que dedicar más tiempo al ámbito domestico, y se reducían su tiempo para dedicarlo al ámbito laboral. Por otro lado se da la ley aprobada en 1961, sobre los derechos políticos, profesionales y de trabajo de la mujer, la cual supone un punto de inflexión importante. Dicha ley mantenía unas profesiones en las que se excluía el acceso de la mujer, como es el caso del ejército, los cuerpos armados, justicia, y impone la autorización marital e el caso de las casadas para desempeñar algunos cargos. Dichas discriminaciones se irán eliminando en años sucesivos. Desde la década de los setenta hasta el año 1995 la mujer a duplicado el numero en lo que se refiere al trabajo, situándose en 6.050.9000. cifra que ha ido aumentando con el pasar de los años.
En lo referente a comunidades autónomas señalaremos las que menos mujeres empleadas tengan, comes el caso de Castilla la Mancha que solo cuenta con un28.1%. En el polo opuesto esta Cataluña y Baleares con 41 %.
En lo referido a la edad de las trabajadoras se observa que, como antes hay una edad con un mayor índice de trabajadoras (en 1995 esa edad era de 25-29 años) y otra edad que es en ala que se da un descenso en el número de las trabajadoras (30-35 años) que corresponde a la edad en la que se conciben normalmente los hijos. Esto significa, que al igual que antes el cuidado de los hijos supone una de las principales razones del abandono del trabajo.
Si cambiamos de ámbito en nuestro análisis de la situación laboral de la mujer a la educación apreciamos que, tres cuartas partes de las mujeres que tienen títulos universitarios están trabajando o tienen intención de ello, algo menos las de posesión de títulos técnicos y así según van bajando el nivel de educación.
La evolución del desempleo a sufrido un importante aumento, pues el afán por lograr acaparar puestos de empleo, significan también un aumento del número de desempleadas. Entre la edad en el que oscila el mayor número de desempleadas, destacan las jóvenes de entre 15-24 años, de ahí a que el paro juvenil sea el de mayor incidencia.
Por último, el estado civil predominante entre las trabajadoras, abunda el de las solteras, aunque en los últimos años ha sufrido un aumento de las mujeres trabajadoras casadas, hasta significar algo más del 40%.
5.1 OBRERAS Y EMPLEADAS.
L a distribución de la mujer por los distintos sectores de trabajo, son un claro reflejo de los logros obtenidos en las etapas anteriores.
Con todo esto se puede decir que la distribución de asalariadas en los distintos sectores, la adquisición de una mayor cantidad de trabajos cualificados, ha contribuido de forma directa a la diversificación del empleo de la mujer. Pero la ausencia o poca cualificación en algunos campos ligado a la existencia de profesiones con un claro matiz femenino, hace que persista una segregación todavía, aunque mucho menos acentuada que en tiempos pasados.
A continuación se analizaran las mujeres en los distintos campos del ámbito laboral. Empezando por la agricultura, como sucedió en Europa las mujeres que se dedican a la agricultura son menos, aunque su número respecto al total del sector ha crecido de forma que ahora significan más de un tercio. En cuanto el reparto geográfico y el trabajo realizado dependen mucho de la propiedad agraria, el tipo de cultivo, las necesidades económicas de cada familia y las distintas tradiciones culturales de cada región.
En cuanto a la industria en las últimas décadas ha sufrido un importante retroceso. Entre los factores que han favorecido a este fenómeno, cabe destacar: la mecanización y la fuerte competencia productiva del Tercer Mundo, son algunas de las causas más notables en dicha evolución. Dentro de la industria cabe destacar a las que se dedican a las industrias de <<cuero calzado y confección>>, <<textil>>, <<alimentación, bebida y tabaco>> que han significado un notable porcentaje de las activas de este sector. Otras de las ramas que están adquiriendo importancia dentro del sector son las químicas, ordenadores etc. Ahora la mayoría de las mujeres dedicadas a este sector son cualificadas, por lo que sus emolumentos son mayores.
En lo referido a los servicios, hay que decir que es el sector en el que más activas abarca. Dentro del sector servicios hay que destacar cinco ramas que representan más del 80%, que son: comercio, restaurantes y hostelería, educación, sanidad y servicios personales y domésticos. Si se atiende a la posición socio- cultural, las empleadas de este sector se agrupan en personal no cualificado y entre los puestos que suelen ocupar están el de dependientas y puestos administrativo. Pero la mejora en la educación y el hecho de que las interesadas tengan más conocimientos sobre su carrera han llevado a que las mujeres vayan adquiriendo puestos de mayor responsabilidad, remuneración y consideración social.
Por último tendríamos que mencionar los trabajos a tiempo parcial, que en España se ha extendido susceptiblemente en los últimos años como medio de escapar del paro en las
trabajadoras y otros motivos. Los trabajos a tiempo parcial que más abundan son los referidos a tareas domésticas.
5.2 LAS REMUNERACIONES
Antes de nada tenemos que partir que España es un país que parte con el principio de igualdad salarial, como se ve en el artículo número 14 de la Constitución de 1978, aunque esta desigualdad salarial continua, por los mismo motivos que en el resto de los países, esto se ve representado en el porcentaje que significa el salario de la mujer, el cual representa algo más de un 60% comparado con el de los hombres. Algunos de los motivos primordiales de esta desigualdad los veremos a continuación.
Una de los primeros motivos que justifican esta desigualdad salarial la vemos en el número de horas que emplean en el trabajo; tres horas en el caso de las empleadas al día y algo más de cinco horas por parte de las obreras y si a esto se le une la ausencia de horas extras deja justificado el primer motivo de desigualdad salarial.
Otro de los factores que justifican esta desigualdad salarial recae en el nivel de estudios, como es de suponer las mayores remuneraciones son las de empleos que requieren titulación y las que tiene un salario más exento son las de sin titulación, pero las mayores diferencias se dan en estos casos, lo cual puede ser debido a que ocupan los puestos menos cualificados y ocupan puesto inferiores a su titulación.
Si nos centramos en los sectores económicos, es el sector de la construcción el que representa un panorama más igualitario, por el contrario la industria y los servios presentan un panorama mucho más desigual en los referente a la remuneración, aunque hay que decir que el salario en el caso del sector servicios es algo mayor que en la industria.
Si consideramos los cargos que ocupan, los de mayor redistribución corresponden a aquellas con cargos de mayor responsabilidad y de mayor cualificación, la contrapartida la ponen las que acaparan el puesto de peón manufacturero y el transporte, las cuales apenas superan el millón. Otro ejemplo de salario bajo lo ponen las dependientas de comercio que están en torno al millón medio. Para terminar, cabria decir que las menores discriminaciones salariales corresponden a aquellas que ocupan puestos del sector publico.
La situación actual de la mujer ha sido consecuencia de la industrialización. La evolución de la mujer en el trabajo también hay que asociarla a una multitud de factores, como: los demográficos, económicos, familiares, sociales, ideológicos y educativos.
El crecimiento de la incorporación de la mujer al trabajo se acelero después de la II Guerra Mundial en la que la mujer tuvo un importante papel. Si a esto se le añade la expansión económica en los años sesenta y ochenta, en el que las familias necesitaban mayor aporte monetario debido a la sociedad de bienestar que se creo, aunque esta evolución se vio interrumpida por las crisis de 1973 y 1980/81.
Con el aumento numérico de trabajadoras, la población activa femenina cambió su composición interna. Paralelo a este aumento se produce otro cambio de importancia, ya que aumenta el número de trabajadoras casadas que antes era minúsculo.
En cuanto a los sectores económicos, se ha producido un ``abandono´´ de la agricultura, industria y servicio domestico a otros sectores, sobre todo el terciario que es debido entre otras cosas a la terciarización que sufre los países avanzados, muestra de la riqueza de un país.
En cuanto a la educación, cabe destacar la mejora de la formación profesional de la mujer, que a favorecido a que la mujer pueda acceder a puesto de una mayor responsabilidad y de mayor cualificación (mayor remuneración), y una mayor consideración social.
Aunque en estos últimos años han abundado los cambios en la situación laboral de la mujer, también han permanecido algunas cosa, las cuales abordaremos a continuación. Entre ellas cabe destacar la atención familiar, la segregación existente en algunos sectores, la discriminación salarial perdura hoy pero con menos acentuación (ver punto 4.3).
Al perdurar hoy en día algunas discriminaciones que ponen en desventaja a la mujer, hace que continúen los esfuerzos por hacer más viable la situación de la mujer en el ámbito laboral con: igualdad de oportunidades, igualdad salarial, etc.
Todo estos cambios y esfuerzos no persiguen otro fin que el conseguir una sociedad igualitaria en la que no haya ningún tipo de preferencias ni desigualdades sin tener en cuenta del sexo de las personas y sí sus cualidades.